LA INFLACIÓN VUELVE A COMPLICAR A MILEI: LOS PRECIOS NO LOGRAN BAJAR AL RITMO QUE PROMETÍA EL GOBIERNO

El proceso de desaceleración de la inflación que Javier Milei convirtió en una de las principales banderas de su gestión volvió a mostrar dificultades. El dato de julio confirmó que la baja de los precios no avanza de manera sostenida y que el objetivo de alcanzar una inflación de un dígito anual quedó cada vez más lejos.
Según los datos difundidos por el INDEC, la inflación de julio fue del 2,1% mensual, por encima del 2% que esperaba el mercado. En los primeros siete meses de 2026, los precios acumularon un incremento del 19,3%, mientras que la variación interanual llegó al 33,8%.
El resultado representa un nuevo desafío para el Gobierno, que desde el comienzo de su administración sostiene que la reducción de la inflación es uno de los principales logros de su programa económico. La estrategia oficial combina un fuerte ajuste fiscal con una política monetaria restrictiva, con el objetivo de reducir la emisión y contener la presión sobre los precios.
Sin embargo, el camino no está siendo lineal. La inflación había alcanzado un mínimo mensual del 1,5% en mayo de 2025, pero posteriormente comenzó a mostrar una recuperación gradual. En marzo de este año llegó al 3,4%, luego volvió a desacelerarse y ahora registró un nuevo incremento.
El dato de julio también estuvo influido por el comportamiento de algunos sectores durante las vacaciones de invierno. El rubro de recreación y cultura aumentó un 5%, mientras que restaurantes y hoteles registraron una suba del 2,8%. En sentido contrario, prendas de vestir y calzado mostraron una caída del 1,3%, en un contexto de menor actividad comercial.
La diferencia entre los números actuales y las promesas originales del Gobierno también empieza a hacerse evidente. El Presupuesto 2026 contemplaba una inflación anual del 10,1%, un objetivo que ya quedó prácticamente descartado. También perdió fuerza la expectativa oficial de alcanzar durante este año una inflación mensual que comenzara con cero.
Frente al nuevo dato, el ministro de Economía, Luis Caputo, defendió el rumbo económico y aseguró que el Gobierno continuará profundizando el proceso de desinflación. La posición oficial es que la política fiscal y monetaria debe mantenerse sin cambios para lograr una convergencia gradual hacia niveles de inflación similares a los internacionales.
Al mismo tiempo, el Gobierno busca ampliar el crédito y movilizar los dólares depositados en el sistema financiero. Caputo anunció modificaciones regulatorias para permitir que los bancos otorguen préstamos en dólares a empresas, utilizando hasta un 15% de sus depósitos en esa moneda bajo determinadas condiciones.
La apuesta oficial es que una mayor disponibilidad de crédito contribuya a impulsar la inversión y la actividad económica, mientras que el ingreso de dólares al sistema bancario permita ampliar el financiamiento. Pero la medida también abrió un debate sobre los riesgos que podría generar el endeudamiento en moneda extranjera para empresas cuyos ingresos están principalmente nominados en pesos.
El escenario económico queda así marcado por una contradicción central para el Gobierno: la inflación es considerablemente menor que la registrada al comienzo de la gestión de Milei, pero todavía se encuentra lejos de los niveles prometidos y continúa mostrando movimientos que dificultan consolidar una tendencia descendente.
Con una inflación interanual del 33,8% y casi un 20% de aumento acumulado en apenas siete meses, el desafío para el Gobierno será demostrar que el actual nivel de precios representa una etapa transitoria antes de una nueva desaceleración y no el techo de un proceso que comenzó a perder fuerza.




