CRÍTICAS DESDE EL PROPIO CAMPO LIBERTARIO: ADVIERTEN POR LOS PRÉSTAMOS EN DÓLARES “ES UNA MALA IDEA”

Guido Sandleris, expresidente del Banco Central durante el gobierno de Mauricio Macri y economista que manifestó su respaldo a varias de las políticas impulsadas por Javier Milei, cuestionó la decisión oficial de flexibilizar el acceso al crédito bancario en dólares.
La advertencia aparece después de que el Banco Central modificara las regulaciones para permitir que las entidades financieras amplíen los destinos de los préstamos en moneda extranjera. El nuevo esquema habilita a los bancos a prestar hasta el 15% de los depósitos en dólares hacia nuevos destinos, incluyendo empresas que no necesariamente generan ingresos en esa moneda.

Sandleris consideró que avanzar en esa dirección implica asumir riesgos innecesarios para el sistema financiero argentino. Su principal preocupación está relacionada con el descalce de monedas: empresas que obtienen sus ingresos principalmente en pesos podrían endeudarse en dólares y quedar expuestas ante una eventual suba del tipo de cambio.
El problema aparece si una compañía debe afrontar una deuda en dólares pero sus ingresos se mantienen en pesos. Ante una fuerte depreciación de la moneda argentina, el monto de la deuda puede aumentar considerablemente medido en pesos, dificultando la capacidad de pago y elevando el riesgo de morosidad.
La advertencia resulta particularmente significativa porque Sandleris no es un economista identificado con una postura opositora al Gobierno. Fue presidente del BCRA durante la gestión de Mauricio Macri y actualmente preside la Fundación Ecosur, además de desempeñarse como profesor universitario.
A su cuestionamiento se sumó Andrés Neumeyer, quien fue economista jefe del Banco Central durante la gestión de Federico Sturzenegger. Ambos plantearon reparos sobre la decisión de promover una mayor utilización de los dólares depositados en los bancos para financiar actividades que no necesariamente generan divisas.
La discusión se da en un momento en el que el Gobierno de Milei busca profundizar el desarrollo del crédito en la Argentina y ampliar las alternativas de financiamiento para empresas. La administración considera que una mayor disponibilidad de préstamos en moneda extranjera puede contribuir a dinamizar la inversión y la actividad económica.
Sin embargo, los economistas que cuestionan la medida advierten que el antecedente argentino obliga a actuar con especial cautela. En una economía donde una parte importante de las empresas obtiene sus ingresos en pesos, una expansión significativa del crédito en dólares podría generar problemas si se produce una modificación abrupta del tipo de cambio.
La discusión queda así planteada entre quienes consideran que la flexibilización puede ayudar a ampliar el crédito y quienes advierten que el sistema financiero no debería trasladar a empresas sin ingresos en dólares un riesgo cambiario que puede terminar afectando su capacidad de pago.
La particularidad política del debate es que uno de los principales cuestionamientos surgió precisamente de un ex titular del Banco Central que no pertenece al arco opositor y que ha mostrado afinidad con varias de las reformas económicas impulsadas por el actual Gobierno.




